(Foto: Pasollini en la Moviola)
El N°3 de la Revista Séptimo Arte (1954-1956) espacio de reflexión académica sobre arte cinematográfico a cargo del Cine Club de la Fech, dirigido por Peter Chaskel, publicó una selección del Texto “The Technique of film editing” de Karel Reisz.
“Repito una vez más, el montaje es la fuerza creativa de la realidad cinematográfica, y la naturaleza solamente provee la materia prima necesaria. Esta es la relación entre montaje y película”. (Técnica del film, de Pudovkin). Esta afirmación, escrita por la autorizada pluma de uno de los más notables directores del cine mudo, data del año 1928. A través del exámen de los films producidos en los primeros treinta años de la historia del cine y de su propia vasta experiencia práctica, Pudovkin llegó a la conclusión de que el proceso de montaje-la selección de tomas, la fijación de su longitud y compaginación final en una continuidad- constituía el acto fundamental de la creación cinematográfica. Sería difícil ser hoy día tan enfático. Los cineastas contemporáneos han elevado otros elementos de la producción fílmica- composición del diálogo y actuación, entre otros- a un nivel de importancia incompatible con las afirmaciones de Pudovkin. La expresión por yuxtaposición visual, tradición característica de los mejores film mudos, ha sido ampliamente descuidado con el advenimiento del sonido, lo que ha constituido una pérdida grande para el cine.
Mientras tanto la historia del cine mudo corrobora totalmente las afirmaciones de Pudovkin. El desarrollo de las posibilidades expresivas de los elementos cinematográficos, desde las sencillas cintas de los hermanos Lumiére, hasta las elaboradas películas de las postrimetrías de la década del veinte, fue el resultado del correspondiente desarrollo del montaje. Pudovkin, en 1928, estaba en condiciones de incluir en sus películas ideas y emociones infinitamente más complicadas de lo que podían los hermanos Lumiére treinta años antes, y esto gracias a que había aprendido a usar los recursos del montaje para ello.
La historia del cine mudo está por ahora tan bien documentada que no existe necesidad de repetir los hechos históricos precios de esta evolución: cuando fue utilizado por primera vez un particular artificio de montaje, o a quien otorgarle el crédito de haberlo usado por primera vez, son cuestiones para los historiadores del cine. Lo que nos conscierne a nosotros es el significado de las innovaciones en la construcción del montaje, las causas de su desarrollo y su incorporación al lenguaje cinematográfico contemporáneo. Las breves notas que siguen han sido bosquejadas no tanto para resumir las investigaciones históricas como para proveer uno de los puntos de partida necesarios para el estudio del arte cinematográfico.







